Permítanme iniciar estas palabras poniendo de manifiesto la oportunidad de este homenaje anual al Rey Carlos III en el día de su onomástica. Ciertamente es tradicional esta celebración pero en esta ocasión adquiere desde mi humilde punto de vista especial relevancia.
Este Rey transforma y moderniza el reino de Nápoles durante sus 21 años de gobierno, poniendo orden en la abandonada agricultura, industria, sanidad y como no en la administración pública. Para conseguir este objetivo tuvo la habilidad de rodearse de hombres preparados, sabios, activos y eficaces, dejando un país ordenado y próspero, cuando debe asumir en 1759 el Reino de España.
Para entonces tenía ya 43 años y una larga experiencia en asuntos de Estado, acepta esta responsabilidad sin arredrarse ante las dificultades derivadas de encontrar su nuevo reino en una lamentable situación de atraso social y económico. Apoya sin reservas las ideas ilustradas y repitiendo el modelo utilizado en Nápoles se rodea de personalidades de singular relieve que rompiendo con el Antiguo Régimen ponen las bases de un país moderno, aunque para ello se tiene que imponer al rechazo que provocan muchas de sus iniciativas en las clases dominantes y aceptar la impopularidad motivada por otras.
Carlos III, lo hizo en Nápoles y también en España, demostrando que es posible transformar un estado de cosas, aparentemente inamovibles. Naturalmente no estamos hablando de un estado ideal pero si de evolución hacia una sociedad más justa y más racionalmente gestionada por quienes tienen la obligación de hacerlo, ese era el objetivo ilustrado.
Algunos autores hablan del fracaso de la Ilustración, opinión que ya les manifiesto no comparto. Ciertamente las aspiraciones de los ilustrados se vieron obstaculizadas por una sociedad inmovilista y una trama de intereses que impedían su adecuado desarrollo, pero los principios estaban ahí y sobre todo aquellas personas que los impulsaban también, así germinaron aquellos y nace una forma de entender el interés público totalmente diferente, basado en el bien de la patria, la tolerancia y la búsqueda del bienestar, ellos la llamaban felicidad, de todos los ciudadanos.
Gaspar Melchor de Jovellanos, principal impulsor de estos establecimientos de la sociedad civil que son las Sociedades Económicas, les fija en aquel magnífico "Discurso sobre el fomento de la Industria Popular" que elabora de orden de S.M. y del Consejo, tres tareas esenciales: una observación directa de la realidad, un análisis histórico de las causas de la posible decadencia y el conocimiento de las soluciones que se dieron en Europa para resolver problemas semejantes, dice en aquel informe "que deben realizar el análisis de la economía y la sociedad en la zona en que estuvieren enclavadas y reflexionar sobre las causas que provocaron su ruina, si la hubo, así como aportar ideas sobre los oportunos remedios para con ello informar al Gobierno".
Se trataba, en definitiva, de realizar desde la sociedad civil una crítica constructiva y positiva que condujera a mejorar un estado de cosas no deseable y que impedía el adecuado progreso social de la Nación.
En esta línea ha desarrollado, a lo largo de 234 años, esta Real Sociedad Económica tinerfeña, una incansable actividad que se refleja en momentos tancríticos como los presentes, aportando, pese a la escasez de medios, el generoso esfuerzo de los Miembros de la misma. Se estudia y reflexiona en positivo, tratando de hacer llegar a los responsables de los poderes públicos opiniones y visiones bien fundadas que les induzcan a cambiar de rumbo y, en su caso, modificar un modelo de gestión de la cosa pública que nos ha llevado a la situación preocupante en que estamos sumidos en España, pero muy especialmente en Canarias. Es indicativa, al efecto, esa cifra de 328.700 parados en el tercer trimestre del presente año (29,55% de paro solo un punto menos que Andalucía y por encima de 8 puntos de la media nacional) cuando 10 años antes, en ese tercer trimestre, era de 80.700 parados.
La histórica Institución que me honro presidir está realizando un importante esfuerzo aportando su grano de arena a través de los diversos programas que anualmente acomete, de los que el Boletín "Nautis et Incolis" es exponente y sobre los voy a realizar un pequeño comentario.
En primer lugar en materia de formación a través de la Escuela de Archivística "Marqués de Villanueva del Prado", al entender que una buena gestión de los fondos bibliográficos y documentales es esencial no solo para guardar la memoria de la historia, sino también para su interpretación por los estudiosos y posible traslación al tiempo presente. 76 alumnos, 11 en prácticas procedentes de otros centros formativos y 10 voluntarios que investigan y se forman en esta.
Institución a lo largo de este año 2011, acreditan la vitalidad de este proyecto en el que se ha contado con la colaboración del Servicio Canario de Empleo y de la Oficina de Voluntariado de la que hoy se denomina Dirección General de Políticas Sociales. El convenio suscrito con el Sindicato Comisiones Obreras en materia de formación para el Servicio de Correos, no debe quedar al margen de lo expresado.
Ciertamente no se ha podido acometer la digitalización del fondo documental del que somos depositarios y que en palabras de D. Antonio Rumeu de Armas es el más importante de Canarias, viéndose además constantemente enriquecido con donaciones privadas. Este es un déficit indudable que debemos reconocer y que se tiene la esperanza de afrontar a través del proyecto que se está preparando para el mencionado Servicio Canario de Empleo.
Ha sido posible, sin embargo, crear el Centro Canario de Documentación y Gestión del Agua (Biblioteca del Agua) en el que colabora el Ayuntamiento de La Laguna y que está recibiendo importantes apoyos y aportaciones, como también se ha iniciado el trabajo de inventariado y registro del destacado Fondo de Turismo que posee esta Corporación.
En sentido positivo, asimismo debe reseñarse el esfuerzo para reordenar la biblioteca de la Institución, retejuelando los ejemplares y catalogándola en el sitema Abysnet que la hará accesible a todos los ciudadanos.
En materia de difusión de la ciencia, a través del Seminario Planeta Tierra que desarrollamos desde hace tres años, con el apoyo de la Universidad de La Laguna, se muestra y difunde el quehacer de la comunidad científica. Iniciado en enero de 2007, ya se había alcanzado el número de 102 ponentes al finalizar el curso 2010-2011. El próximo periodo de sesiones de este Seminario comenzará en el segundo cuatrimestre del presente curso y tendrá como hilo conductor, los áridos de origen volcánico, contando al efecto con al colaboración de la Asociación Nacional de Fabricantes de Áridos.
No cabe dejar al margen de esta síntesis, la implicación directa de la Institución en la grave situación económica en que nuestro Archipiélago está inmerso, habiendo acometido en el Seminario "El impacto de la crisis en la economía canaria.- Claves para el futuro", la ingente tarea de hacer un análisis profundo y desde la mayor libertad de los diversos sectores de nuestra economía. En las 39 sesiones del mismo, se ha analizado no solo la situación global de la crisis económica y financiera que atravesamos, sino también el mercado laboral, el sector agrario, el turismo, el territorio en la economía, el sector industrial y energético, el comercio, el transporte y la movilidad, la innovación y la emprendeduría y finalmente la educación en la formación de activos para el desarrollo económico. Han sido 81 personas provenientes del mundo universitario, empresarial y profesional los que a lo largo de dos cursos han hecho posible la publicación de esos dos tomos que a través de sus 1.532 páginas pretenden ser un instrumento útil para la toma de decisiones por aquellos llamados a tomarlas.
Con la misma intención y merced a un acuerdo con la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, se realizará en el presente curso, recién cumplidos diez años de moratoria turística un balance de los objetivos pretendidos y perspectivas al hilo de la misma respecto a este esencial sector económico.
En definitiva, voces de la sociedad civil que con demasiada frecuencia tienen la sensación de clamar en el desierto y que en otras ocasiones lo hacen en voz baja para ser políticamente correctas, pese a ello estas voces son necesarias y como hicieron aquellos ilustrados del siglo XVIII y XIX hablan con la esperanza
de hacer bien a nuestra tierra, en un intento de romper la cápsula en que se encuentra una clase política lamentablemente desacreditada y que sin embargo, necesariamente debe afrontar los graves problemas que están llevando a nuestros jóvenes mejor preparados a emigrar en busca de un futuro
mejor, dada la situación de desempleo o subempleo en que se encuentran en el Archipiélago.
Voces como las procedentes de un sector industrial desmotivado y decepcionado que se ve incapaz de romper una maraña legal y burocrática que impide un adecuado desarrollo de sus empresas e iniciativas. A modo de ejemplo resulta totalmente injustificable que un concurso eólico, cuyo primer parque se adjudica en diciembre de 2008, ya a punto de cumplirse tres años, no se haya traducido en la puesta en marcha de un solo aerogenerador en los 38 parques eólicos autorizados, y lo que es más grave, las empresas adjudicatarias se han visto imposibilitadas, por trabas administrativas, de verter un solo m3 de hormigón para su instalación. Piensen que la potencia total adjudicada asciende a 435 Mw con una inversión privada que supera 650 millones de euros. Esto cuando es perentorio crear empleo y se demanda la necesidad de diversificación energética.
Si fijamos la vista en el sector primario, el sentir de los productores agrarios es similar y sus voces no dejan de manifestar que el deterioro de la balanza agroalimentaria en las dos últimas décadas continúa imparable, como consecuencia de una evidente disminución de la capacidad de autoabastecimiento que no alcanza el 10% de que se consume. Desde el año 2002 la superficie dedicada al cultivo de papas y demás hortalizas se reduce cada año, solo en cultivo tan importante como la papa en periodo 2002-2010 la producción ha bajado de 86.762 a 61.994 Tm, claro indicador del creciente desánimo de los que se dedican a cultivar la tierra y precisamente en un periodo en que el se ha producido un espectacular incremento de población en
el Archipiélago que como es obvio precisa alimentarse diariamente. Parece evidente que algo está fallando en materia de política agraria.
Pese a lo dicho, vuelvo a insistir que modificar un estado de cosas es posible. Condición para ello, es que aquellos que pueden efectuar este cambio tengan capacidad de liderazgo, competencia y habilidades gestoras, pero también la humildad de atender las opiniones de aquellos que no pretenden una crítica destructiva sino colaborar con los depositarios directos o indirectos de la soberanía popular y afirmo que no es el halago fácil la vía para esa colaboración.
Hay que decirles que no teman atender esa voz de personas preparadas que aportan su esfuerzo e ideas, movidos por el derecho a poder desarrollar su actividad laboral, profesional y empresarial en esta tierra maravillosa, pero también por su amor a la misma.
Termino con palabras de Václav Havel pronunciadas en Praga, hace pocos días con motivo de su 75 cumpleaños, en ellas demanda, en la que califica como grave crisis del mundo occidental y no solo económica y financiera, la necesidad de buenos políticos capaces de influir en la sociedad, liderarla y fijar sus prioridades ejecutándolas con responsabilidad, políticos capaces de tener autoridad y no solo poder y ganarse el respeto de los ciudadanos, solo así se romperá el abismo que se abre entre ellos y el pueblo, problema local pero también de toda Europa.
Muchas gracias por su presencia y escucharemos con la mayor atención el discurso que con valiente y arriesgado título ha elegido la profesora Margarita Ramos, miembro de número de esta Institución y que hoy ocupa altas responsabilidades en el Gobierno de Canarias.
Andrés M. de Souza Iglesias
LVI Director RSEAPT

